Cinco aplicaciones revolucionarias de Blockchain

Fuente: http://blogs.elconfidencial.com/mercados/aprender-a-invertir/2017-05-19/cinco-aplicaciones-blockchain-que-cambiaran-tu-vida_1384821/

  • Redes sociales y foros descentralizados. Con redes sociales descentralizadas, la información que generas solo te pertenece a ti. Ningún ente central podrá monitorizar tu contenido ni escrutar tus gustos o intereses… imposibilitando que negocien y moneticen tu información personal. Ahora será el usuario el que decida estas cuestiones. Podría darse el caso, incluso, de que el usuario accediera a compartir toda su información con terceros pero, eso sí, podría negociar una retribución por la utilización de esa información. Además, en plataformas de difusión descentralizadas, los usuarios evitarían la censura ejercida por un ente central. En la actualidad, por ejemplo, algunos usuarios actuales de YouTube se quejan de que vídeos incómodos son desmonetizados, eliminando el incentivo económico y propiciando la censura de algunos temas. También existe la posibilidad de que, en foros descentralizados, entradas de calidad, respuestas ingeniosas o contrarréplicas argumentadas que susciten ‘me gusta’ o similares puedan recibir una gratificación económica. Steemit es un claro ejemplo de este último caso.
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La Industria 4.0 encuentra su media naranja en la blockchain

Fuente: http://www.expansion.com/economia-digital/innovacion/2017/05/01/5901c89622601dbc348b45cb.html

Qué tienen que ver el bitcoin con las grandes empresas industriales? Detrás de esta conocida moneda virtual subyace una tecnología segura de intercambio de datos llamada blockchain, que está llamada a traer eficiencia e innovación a la economía. Básicamente, el blockchain permite realizar transacciones de cualquier tipo de forma fiable y segura, sin necesidad de que haya un intermediario.

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Los contratos inteligentes en la Blockchain

Fuente: http://www.eleconomista.es/economia/noticias/8312353/04/17/Los-contratos-inteligentes-seran-cada-vez-mas-complejos-gracias-al-Blockchain.html

Una de las grandes promesas de blockchain son los contratos inteligentes o Smart Contracts. Sin entrar en tecnicismos, un contrato inteligente es un acuerdo entre partes con la capacidad de auto-ejecutarse. Una definición en un frase un tanto compleja porque requiere de muchos elementos en sintonía para poder materializar esas aplicaciones descentralizadas.

Cuanto menos, nos depara un fascinante futuro al respecto. Dos de los autores del LibroBlockchain.com, Carlos Vivas Augier, Director Opinno Academy y José Ramón Morales, abogado y socio de Garrigues responsable de la industria de Tecnología & Outsourcing, dan su visión sobre cómo los contratos inteligentes serán aplicados en el futuro como parte de la blockchain.

1. ¿Qué es un contrato inteligente o Smart Contract en Blockchain?

Digamos que un contrato inteligente, al día de hoy, es similar a un contrato tal cual lo entendemos legalmente: un acuerdo entre dos partes cualesquiera en el que se regula con cláusulas los términos y condiciones de dicho acuerdo. La diferencia está en tres aspectos fundamentales. Primero, es un acuerdo con capacidad de auto-ejecutarse. Lo que viene a ser que, sin intervención de terceras partes, se determina el cumplimiento o no de las condiciones del acuerdo y se ejecutan lo pactado en los términos. Por ejemplo, si un contrato inteligente regula la prestación de un servicio de telefonía móvil, podría tanto gestionar de forma automática el cobro de la mensualidad si durante dicho mes el servicio se prestó en las condiciones pactadas, así como tramitar la baja del servicio si el abonado cumple las condiciones para ello.

Segundo, es un código informático -no un documento por escrito-, que “existe” en la cadena de bloques desde la que se ejecuta y le otorga la propiedad de no ser editado por cualesquiera de las partes (si no está así previamente acordado y debidamente definidas las condiciones para ello en el mismo contrato).

Tercero, y último, no requiere necesariamente de una tercera parte para contraer y validar el acuerdo. Sin embargo, esto no debe entenderse como que el servicio sea gratuito. El ciclo completo de un contrato inteligente conlleva una serie de costes (o sea procesamiento, energía, programación, etc.) que las partes que hagan uso del contrato deberán asumir, por ejemplo en forma de una comisión de los activos monetarios que gestione el contrato o una tarifa por uso.

En el futuro, los contratos inteligentes serán capaces de gestionar acuerdos y tareas cotidianas mucho más complejas, al punto que la palabra “contrato” seguramente sea inadecuada como término. Sino algo más cercano a un “asistente” o “agente” inteligente capaz de validar, decidir y ejecutar por nosotros. En todo caso, es una de las aplicaciones más potentes de la tecnología, sin duda alguna.

2. ¿Qué aplicaciones podrían ser posibles con los contratos inteligentes?

Si hablamos de los que “podría” ser, las opciones son demasiadas. Actualmente las aplicaciones están limitadas a la madurez de la tecnología. Blockchain es una tecnología en evolución; el potencial es indiscutible pero tiene limitaciones que sin duda serán superadas.

Hoy encontramos primeras versiones de unos cuantos productos y algunos prototipos funcionales aplicados a casos concretos. La billetera multi-firma, en la que se requieren más de una firma autorizada para realizar un pago superior a cierto monto, es uno de los casos más simples y disponibles al día de hoy. Hay prototipos en los que Blockchain se combina con otras tecnologías para crear nuevos servicios o automatizarlos. El pago de servicio de entrega de mercancía por transporte marítimo es un clásico ejemplo. Un contrato inteligente entre un proveedor del servicio de transporte y el exportador que contrata el servicio regularía que, si el barco llega al puerto destino en el tiempo acordado, comprobando el GPS del barco y el registro del puerto en tiempo real, se libera el 100% del pago acordado. En el caso contrario, aplica la penalización estipulada, pagando automáticamente la parte correspondiente al proveedor del servicio de transporte y reembolso al exportador por la demora.

Según estadísticas, 116 millones de dólares en inversiones relacionadas con contratos inteligentes se registraron en el primer trimestre de 2016. Una cifra más de dos veces superior a los tres cuartos anteriores evidenciándose, así, el creciente interés en los contratos inteligentes y que en cuestión de meses habrán más y mejores productos basados en Blockchain. En el futuro seguro que veremos que los procesos de reclamación de seguros, los expedientes médicos digitales, estaciones de recarga de coches eléctricos o incluso sistemas de votación utilicen los contratos inteligentes. Y en unos años, estoy seguro que Blockchain, combinada con tecnologías como inteligencia artificial e internet de las cosas, permitirá revolucionar la forma en que vivimos.

3. ¿Cómo se diferencian los contratos inteligentes de Bitcoin o Ethereum o incluso Blockchains privadas como Corda de R3?

Sin entrar en aspectos técnicos y especificaciones de cada una, no habrían diferencias en lo que podría ser un contrato inteligente en Bitcoin, Ethereum o Corda. Seguramente llegue el momento en que en las tres podrían ser opciones validadas para un mismo tipo de contrato. La diferencia está más en el uso, alcance y posibilidades que ofrezca cada una para aplicar contratos inteligentes.

La blockchain de Bitcoin es una cadena de bloques cuya funcionalidad está principalmente ligada a transacciones con bitcoins y admite contratos inteligentes muy específicos (por ejemplo billeteras multi-firma). Debido al poder de cómputo y la infraestructura asociada a la Blockchain de Bitcoin, es muy interesante poder usar también contratos inteligentes sobre su cadena de bloques, por ello startups como Rootstock trabajan en ampliar la capacidad de la Blockchain de Bitcoin para usar contratos inteligentes.

Ethereum por su parte, es una plataforma de aplicaciones descentralizadas basadas en blockchain. Por tanto, los contratos inteligentes son “nativos” de la cadena de bloques con capacidad para aplicar los contratos inteligentes a más casos de uso y limitados solamente por la madurez de la tecnología en el tiempo.

Corda, a diferencia de Bitcoin blockchain y Ethereum, es una solución permisionada (blockchains privadas). Además, por ser una solución desarrollada por el consorcio R3, tiene un enfoque muy vertical al sector financiero. Los casos de uso se centran en los de este sector tomando en cuenta las condiciones y características específicas de este sector. Incluso considerando las regulaciones actuales de las entidades financieras.

4. ¿Qué validez legal tiene un smart contract en el sistema jurídico español?

A falta de un grado mayor de madurez y extensión de uso, los smart contracts plantean varias cuestiones desde la óptica legal. Nuestro derecho no los contempla, ni contamos todavía con precedentes judiciales que ayuden al respecto. Pero la normativa general de contratos sí que aporta criterios para verificar si un smart contract puede tener validez jurídica y capacidad de ser legalmente exigible. Nuestro sistema legal (como muchos de nuestro entorno) reconoce la autonomía de las partes para alcanzar acuerdos legalmente exigibles y contratar libremente en los términos que consideren, siempre que se cumplan las exigencias básicas del derecho de contratos, tanto en su contenido (objeto lícito y no contravención de normas legales imperativas, existencia de consentimiento válido de las partes, y obedecer a una causa lícita) como en el modo de formalizarlos. Así, no cabría dar eficacia jurídica, por ejemplo, a un smart contract que conlleve una transferencia de activos de tráfico prohibido.

Las particularidades de los smart contracts basados en blockchain también suponen retos para su eficacia legal. Por ejemplo, un smart contract formalizado exclusivamente en código informático y registrado en la cadena de bloques puede plantear dudas en cuanto a la validez del consentimiento contractual en entornos de contratación a gran escala, si no es posible acreditar que todas las partes intervinientes en su formalización son expertas en ese lenguaje de programación, o que aun no siéndolo se ha formulado también en lenguaje natural. Puede ser problemático, asimismo, el encaje legal de los smart contracts que no se concluyan entre personas (físicas o jurídicas) sino entre agentes de software o entre cosas conectadas: la ley únicamente admite la contratación entre personas, así que a efectos legales siempre habrá que buscar quién es la persona física o jurídica bajo cuyo control actúa el dispositivo o agente, y a quien se atribuirán las obligaciones y responsabilidades. Y, aunque uno de los elementos diferenciales que se asocia a las tecnologías blockchain es la fiabilidad de transacciones entre partes que no se conocen en un entorno sin intermediario centralizado (basada en la pretendida inmutabilidad tecnológica de los registros en el ledger distribuido y su alta resistencia frente a los hackers), habrá que ver desde el punto de vista probatorio si, en caso de litigio o discrepancia, los tribunales consideran que se han generado evidencias suficientemente sólidas de la identidad de las partes, del consentimiento sobre el contenido de lo acordado, y de la fecha y hora; si bien estas incertidumbres legales serán probablemente menores en el caso de smart contracts utilizados en blockchains privadas o permisionadas.

5. ¿Cómo se están preparando los abogados para operar en un entorno de contratos inteligentes?

Los abogados y las firmas legales que quieran seguir ofreciendo un servicio de alta calidad van a tener que entender cómo las tecnologías blockchain afectan al entorno de negocios, transaccional y de procesos de sus clientes, y adecuar sus servicios a ese entorno. Es previsible que esta adaptación sea más acelerada en el asesoramiento legal al sector financiero, seguros, servicios de inversión, distribución de energía y telecomunicaciones, que probablemente serán los primeros en adoptar smart contracts en entornos reales.

De hecho, en los consorcios que se han creado para generar prototipos de smart contracts en determinados verticales, y en la puesta en marcha de casos de uso, es frecuente encontrar ya expertos legales que contribuyen a perfilar los aspectos legales de estas iniciativas.

En todo caso, cuando asesoremos a nuestros clientes en la utilización de smart contracts, los expertos legales deberemos trabajar mano a mano con ingenieros y expertos en programación de software para poder trasladar los esquemas legales a formulaciones en código informático que den lugar a estructuras transaccionales autoejecutables y que a la vez resulten legalmente exigibles.

José Ramón Morales, abogado y socio de Garrigues responsable de la industria de Tecnología & Outsourcing y Carlos Vivas Augier, Director Opinno Academy y especialista tecnológico de Opinno son co-autores junto a Alex Preukschat, del libro Blockchain: La revolución industrial de Internet, han escrito el capítulo legal y de aplicaciones transversales. El citado libro lo publicará Gestión 2000 (Grupo Planeta) el 23 de mayo de 2017 y ya está disponible en preventa con Amazon.es. Las novedades se pueden seguir en @LibroBlockchain y LibroBlockchain.com.

En 18 años, el crecimiento de las economías se duplicará gracias a la inteligencia artificial

Fuente: http://www.estrategiasdeinversion.com/tecnologicas/inteligencia-artificial-duplicara-crecimiento-economias-18-anos-359257

Elon Musk, volvía a sorprender al decir que estaba dispuesto a poner en marcha una iniciativa para fusionar la inteligencia humana a la inteligencia artificial. Esas declaraciones han vuelto a poner el acento en una realidad, la evolución de esta tecnología que podría cambiar no solo nuestro mundo, sino al humano. Más allá de saber si esto es posible, lo que sí es cierto, es que ya hay evidencias y estudios empíricos que dejan claro que en la economía sí tendrá un impacto. ¿Cuál

Nuestra forma de vivir será cambiada por cinco tecnologías

Fuente: http://www.expansion.com/economia-digital/innovacion/2017/02/21/58ab4b1ee5fdea83428b45e4.html

BIOTECNOLOGÍA

Desde principios de la década de 2000, el coste de secuenciar un genoma humano -determinar el orden preciso de los nucleótidos dentro de las moléculas de ADN que define quiénes somos- ha disminuido drásticamente. La secuenciación de un genoma, que en 2001 costaba 100 millones de dólares, puede hacerse en la actualidad por unos 1.000 dólares.

El desplome de los costes, sumado al menor tiempo necesario para lograr la secuenciación del ADN, han propiciado una revolución en la biotecnología: el “hackeo” de genes, o la capacidad de activar y desactivar genes, y de manipular la biología a nuestro favor.

La rama más radical de esta nueva tecnología es la “edición de genes”, un proceso mediante el cual nuestro código de ADN se puede cortar y pegar usando “tijeras” moleculares con diversas aplicaciones, incluyendo curar enfermedades como cánceres y el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Hasta hace poco, intercambiar el código era un proceso arduo. Una nueva herramienta de ‘corte y pegado’ de ADN, conocida como CRISPR (las siglas en inglés de repeticiones palindrómicas cortas agrupadas y regularmente interespaciadas), ha permitido que el proceso sea sorprendentemente simple.

El proceso CRISPR se ha utilizado para crear cepas de trigo y de arroz resistentes a las enfermedades, para alterar levaduras con el fin de producir biocombustibles, y para revertir la ceguera en animales. En última instancia, podría utilizarse para eliminar defectos de los embriones humanos.

2. INTELIGENCIA ARTIFICIAL (IA)

La inteligencia artificial no es ciencia ficción: ya está incorporada en los productos que usamos a diario. El asistente Siri de Apple, las recomendaciones de libros de Amazon, el selección de noticias de Facebook y la lista de música semanal de Spotify son ejemplos de servicios impulsados por algoritmos de aprendizaje automático.

Esta ciencia con décadas de antigüedad está disfrutando de un renacimiento gracias a la avalancha de datos creados por los teléfonos inteligentes y por los sensores, y a la enorme mejora de la capacidad de procesamiento de esos datos. Según la firma de investigación tecnológica Tractica, el mercado de IA crecerá de 643,7 millones de dólares en 2016 a 36.800 millones en 2025.

Técnicas como el aprendizaje profundo y las redes neuronales imitan supuestamente al cerebro humano: éstas detectan patrones generales en enormes conjuntos de datos con el fin de catalogar imágenes, de reconocer voces y de tomar decisiones.

El siguiente paso es la inteligencia artificial general: un algoritmo al que no se le tendrá que ‘enseñar’ una habilidad específica, como un juego de ajedrez o un nuevo idioma, sino que la adquirirá mediante el ensayo y error, como lo hace precisamente un niño. Ciertas compañías, como DeepMind -propiedad de Google y con sede en Londres- y otras empresas están trabajando para que esto se convierta en una realidad.

3. ENERGÍAS RENOVABLES

El Acuerdo de París sobre el cambio climático tiene como objetivo evitar que la temperatura media mundial se eleve más de 2 grados centígrados por encima de los niveles previos a la revolución industrial. Mantener esta promesa requerirá más investigación en el campo de las energías renovables durante la próxima década.

Para crear una fuente de energía limpia, los investigadores están tratando de construir un reactor de fusión nuclear que utilice el mismo proceso que hace que el sol emita luz y calor. Una sociedad intergubernamental está construyendo un reactor de fusión de 19.000 millones de dólares, ITER, en Francia. Otras innovaciones incluyen la fotosíntesis artificial para elaborar hidrocarburos en los laboratorios para los vehículos, y la energía eólica a gran altitud, que involucra cometas y globos de aire caliente que actúan como aerogeneradores aéreos.

Islandia está invirtiendo en la tecnología geotérmica, haciendo perforaciones subterráneas para obtener energía térmica. Hace treinta años empezó a usar los recursos geotérmicos para calentar pueblos y ciudades. En la actualidad, los sistemas de electricidad y calefacción de todo el país funcionan casi en su totalidad con energías renovables, incluyendo la geotérmica y la hidroeléctrica.

4. CONECTIVIDAD

El Wi-Fi o conexión inalámbrica -un elemento básico que los jóvenes de hoy en día dan por sentado- cumplió 25 años el pasado mes de septiembre. A medida que crece el número de dispositivos que se conectan al “Internet de las cosas” -unos 50.000 millones en 2020, según los cálculos de la empresa de tecnología Cisco- el futuro de Wi-Fi depende de reducir la electricidad que drena de los dispositivos con conexión a Internet.

Existe una innovación, inventada por estudiantes de la Universidad de Washington en Seattle, conocida como “Wi-Fi pasivo”, y sus inventores aseguran que consume 10.000 veces menos energía. Actualmente es más lento que la banda ancha doméstica normal, pero funcionaría bien para aplicaciones como termostatos inteligentes o para bombillas. La comunidad Wi-Fi también trata de desarrollar bandas de más alta frecuencia que se utilizarían dentro de un radio de cobertura limitado, como en una casa o en un automóvil.

En última instancia, el Wi-Fi en sí podría ser reemplazado por una nueva alternativa de alta velocidad llamada Li-Fi, que utiliza la luz, en lugar de ondas de radio, para transmitir información a través del aire. Un estudio piloto a principios de este año descubrió que un prototipo de Li-Fi podía enviar datos 100 veces más rápidamente que el Wi-Fi.

5. ELECTRODOMÉSTICOS INTELIGENTES

Casi dos tercios de la población humana está conectada al Internet a través de teléfonos inteligentes, pero estos dispositivos no son el único portal de acceso a la red. En 2016 existían 6.400 millones de dispositivos conectados -excluyendo los PC, los teléfonos y las tabletas- a nivel mundial, un aumento del 30% en relación al año anterior, según la firma de análisis tecnológico Gartner. El “Internet de las cosas” lo forma ese universo de objetos -desde automóviles hasta impresoras, y desde bombillas hasta termostatos- que ya no son dispositivos “tontos” ni estáticos: pueden aprender los hábitos y ser controlados remotamente usando una aplicación.

El estereotipo de electrodoméstico inteligente es la nevera que repone automáticamente la leche. Los coches actuales son ordenadores que pocesan más líneas de código que la nave espacial Apolo 11 de camino a la luna. A medida que la inteligencia de estos ordenadores aumente, los coches se conducirán solos, reduciendo potencialmente las muertes relacionadas con el tráfico. Los sensores inteligentes también pueden transformar las industrias, supervisando mercancías durante el transporte, por ejemplo, o ayudando a las empresas de servicios públicos a medir el consumo de energía y a las empresas de logística a rastrear vehículos a largas distancias.

Analizando el estudio de publicado Mckinsey: “Más allá del súper ciclo: cómo la tecnología está reestructurando los recursos”

Fuente: http://www.expansion.com/economia-digital/innovacion/2017/02/16/58a48bea468aeb235e8b4572.html

Según el estudio ‘Más allá del súper ciclo: cómo la tecnología está reestructurando los recursos’, publicado por Mckinsey, el avance tecnológico conducirá inevitablemente a un mayor uso de las energías renovables, puesto que se abaratará su precio y la gente empleará energías más eficientes en su casa, trabajo y transporte.

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La industria discográfica es salvada por Internet

Fuente: http://www.expansion.com/economia-digital/companias/2017/01/21/58826f4a46163f953b8b4659.html

Gracias al auge de Spotify y Apple Music, el streaming de música ha superado los 100 millones de suscriptores de pago a nivel mundial, una cifra que pocos creían posible alcanzar hace unos años. La industria discográfica de EEUU va camino de crecer por segundo año consecutivo, algo que no ocurría desde 1999, cuando se lanzó Napster. Algunos analistas y ejecutivos están empezando a predecir con confianza que se acerca una nueva edad de oro para el sector.

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Marcas y Youtubers

Fuente: http://www.expansion.com/economia-digital/innovacion/2016/10/16/58009345e5fdea7d2f8b4593.html

No son estrellas de rock pero son capaces de llenar aforos. No presentan ningún programa de televisión pero concentran cada día a millones de personas delante de sus pantallas. No han desarrollado ninguna aplicación de éxito pero cada mes pueden embolsarse decenas de miles de euros. Se trata deyoutubers y son los nuevos amos de Internet. Hoy, más que nunca, las marcas se juegan sus ventas en la Red, e influencers digitales como ellos marcan la diferencia entre el éxito y el fracaso de una campaña comercial.

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Los ‘millenials’ y el negocio automovilístico: compartirán más el coche y comprarán menos vehículos

Fuente: http://www.expansion.com/economia-digital/companias/2016/09/09/57d13dee22601d10478b4658.html

Las ventas anuales de vehículos ligeros en EEUU han descendido más rápido de lo previsto, un 3,4%, según Wards Auto. Esto ha agravado las preocupaciones de que, tras seis años de rápido crecimiento, las ventas hayan alcanzado su máximo.

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Los Millenials, desde un plano de inversión

Fuente: estrategiasdeinversion.com

Milennials. Se utiliza para denominar a la generación comprendida entre 1985 y 1994. Cada vez las firmas de análisis se centran en cómo captar para invertir a este grupo de edad que también se les conoce como Peter Pan, dado que suelen retrasar algunos acontecimientos propios de la edad adulta. ¿Qué se sabe de los Milennials? ¿Cómo invierte esta nueva generación?