La volatilidad del precio del algodón en los mercados financieros

Una de las respuestas sobre el comportamiento del precio del algodón es la entrada de hedge funds (fondos de inversión libre) e inversores swap (intercambio futuro de bienes) en el mercado de futuros y la práctica desaparición de inversores individuales, según ha explicado el presidente del Cotton Comittee en el grupo de inversión Intercontinental ExchangeJoe O’Neil, en un seminario organizado por el International Cotton Advisory Committee(Icac).

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El barril de ‘brent’ baja de los 100 dólares por el temor a una recaída global

Basado en el artículo de Alicia González

El precio del petróleo acumula en los últimos siete días la mayor caída semanal de los últimos trece años. El barril de brent cotiza en torno a los 98 dólares, niveles no vistos desde febrero de 2011, y acumula, desde máximos de abril, un descenso superior al 20%. El movimiento es fiel reflejo de las dudas de los inversores sobre la marcha de la economía global, convulsionada por el impacto de la crisis de deuda europea, y ahí el ritmo lo marca España. “Desde el 18 de abril, cuando el Fondo Monetario Internacional (FMI) elevó las previsiones de crecimiento, los movimientos del mercado han estado básicamente marcados por las noticias relacionadas con España e Irán”, asegura Antonio Merino, director de Estudios y Análisis del Entorno, de Repsol.

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La subida del barril pone en jaque la recuperación de los países ricos

En lo que va de mes, el precio del barril de brent, el crudo de referencia para dos tercios de las transacciones mundiales, se ha estabilizado por encima de los 90 dólares, un nivel de precios inédito en más de dos años. Solo que ahora coge con el pie cambiado a las economías desarrolladas, que apenas salen de la Gran Recesión. En un ejemplo de esta evolución a dos velocidades, hoy la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha vuelto a revisar al alza sus previsiones para el próximo año gracias al tirón de Asia y América, mientras en el conjunto de la OCDE, que agrupa a los países desarrollados, descenderá. Además, ha recomendado a la OPEP que aumente la producción para mantener los precios bajo control.

La Agencia de la Energía, que defiende los intereses de los países industrializados, aconseja a la organización de países productores que cambie de opinión y aproveche la reunión convocada este fin de semana en Quito para anticiparse al mercado y pacte un aumento de la producción. “Con la demanda subiendo con fuerza más de lo esperado y los precios del petróleo en su nivel más alto de los últimos dos años, la OPEP pasará a estar bajo presión para que aumente su producción desde principios de año”, explica. El cartel de exportadores, que produce el 40% del crudo mundial, se reúne para revisar su decisión de reducir en 4,2 millones de barriles diarios su producción, un acuerdo cerrado a finales de 2008 para parar la caída libre del precio.

La AIE considera que tiene margen para ello. Aunque la producción de crudo ha aumentado en 400.000 barriles diarios a 88,1 millones, el incremento protagonizado por la OPEP, apenas 45.000 más hasta los 29,2 millones, lo que supone un 11% frente a su cuota del 40%, es “marginal”. Frente a ello, destaca la subida de algunos de los países que no forman parte del cartel como Canadá y Kazajistán. Sin embargo, la organización de productores no está por la labor. El ministro de Petróleo de Arabia Saudí, Ali al-Naimi, consideró hace un mes que 90 dólares por barril era un precio “equilibrado” para importadores y exportadores. Y los representantes de Libia o Venezuela ya han advertido que no están dispuestos a elevar ese objetivo formal de producción hasta que el precio no llegue a 100 dólares. No en vano, los ingresos de la OPEP -750.000 millones de dólares este año, según estimación de EE UU-, también se acerca a los niveles récord de 2008.

Invierno precoz

La AIE calcula que la demanda de petróleo ha repuntado en el último tramo de 2010 por el “invierno precoz” que se está sufriendo en el hemisferio norte, lo que anima el consumo, y el empuje de China. En su caso, a las bajas temperaturas suma una “fuerte” subida de sus necesidades de petróleo, lo que va en la línea del resto de indicadores -inflación, burbuja inmobiliaria- que apuntan a un sobrecalentamiento de su economía.

Frente al tirón del gigante asiático, los países desarrollados van a su ritmo y afrontan sus propios riesgos. Hace una semana, el Banco Central Europeo (BCE) ya hizo una mención dentro de su ofensiva contra la crisis de deuda a la evolución del crudo que los analistas no pasaron por alto: “Los incrementos en los precios del petróleo y otras materias primas elevan el riesgo de que el crecimiento en 2011 sea más bajo”. El brent acababa de traspasar la barrera de los 90 dólares. “Un movimiento brusco del petróleo como este reduce la renta disponible de las familias, eleva los costes de producción y afecta a las expectativas de todo el mundo”, señala José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citigroup. El analista incluye en ese saco al propio Banco Central Europeo, “muy ambiguo sobre qué camino va a seguir en el futuro”.

Incrementos de la inflación

La subida del petróleo supone, de forma automática, incrementos en la inflación. Y eso puede llevar también al BCE a endurecer su política monetaria (subidas de tipos, abandono de las compras de deuda pública, menos facilidades financieras a la banca), como algunos consejeros del banco central piden ya. El efecto en el crecimiento también sería inmediato. En un reciente análisis, el organismo supervisor calculaba que un incremento del 10% en el precio medio del crudo restaba tres décimas al crecimiento del PIB en la eurozona en tres años. Y situaba a España entre los cinco países más vulnerables.

En poco más de año y medio, el crudo ha remontado de los 45 dólares a los 90 dólares por barril (casi 70 euros) de brent. La pendiente, afilada, es muy similar a la que llevó el crudo de los 70 dólares (2007) a los 140 dólares en julio de 2008, cumbre del mercado de futuros. Con la salvedad de que esta escalada se ha producido en paralelo a la Gran Recesión, con la economía de los países avanzados bajo cero.

La clave, en los emergentes

“La clave vuelve a estar en las economías emergentes”, señala MarianoMarzo, catedrático de Recursos Energéticos de la Universidad de Barcelona. Según las últimas cifras de la Agencia Internacional de la Energía, la demanda mundial rompió en el tercer trimestre su techo, con un consumo medio de más de 88 millones de barriles diarios. Y las economías emergentes, sobre todo en Asia y Latinoamérica, concentraron el 85% del incremento anual.

El incremento del precio del crudo enlas últimas semanas se ha sincronizado con el de otras materias primas.La cotización del oro, la plata y el cobre marcó récords esta misma semana. Y los precios de algunos alimentos básicos, como el trigo, el maíz o la soja, rondan los valores alcanzados en 2008. “Las materias primas se han convertido en una variable financiera más, pequeños cambios en las expectativas tienen una incidencia inmediata en los precios”, explica Pedro Antonio Merino, director del servicio de estudios de Repsol. Otras cosas son como en 2008: la reforma para limitar la volatilidad en los mercados de materias primas está en pañales. Y los países emergentes mantienen su política de subsidiar los combustibles.

Con este panorama, varios bancos de inversión dan por hecho que el crudo llegará a los 100 dólares el próximo año, y que ese será el nivel medio en 2012.

La tecnología del futuro se extrae hoy de las minas de China

Los ‘minerales raros’ son un grupo de 17 elementos de la familia de los lantánidos que se consideran de gran potencial futuro por sus aplicaciones en alta tecnología. Por ejemplo, el motor eléctrico del vehículo híbrido de Toyota, el ‘Prius’, requiere entre 10 y 15 kilos de lantanio para la batería, además de un kilo de neodimio. Estos metales raros también son imprescindibles para la fabricación de bombillas de bajo consumo, discos duros, lectores de CD y DVD y turbinas eólicas (neodimio), lentes ópticas para cámaras digitales (lantanio), pantallas de televisión de plasma y LCD (europio) o baterías de NiMH (lantanio y cerio).

Pues bien, hoy por hoy el 93% de la producción mundial de estos minerales procede de China, el único país que se ha arriesgado a producirlos a pesar de su alto coste económico y medioambiental. De su relevancia da fe el hecho que Estados Unidos, que posee actualmente el 12% de las reservas de estos elementos, los considera metales de “importancia estratégica” desde 1981.

Tanto es así, que una firma estadounidense, Molycorp Minerals ha anunciado recientemente que va a reanudar la explotación de una mina californiana de metales raros (hacia 2012) que cerró por sus elevados costes hace unos años. Entre sus escasos accionistas se cuenta el banco de negocios estadounidense Goldman Sachs. También se mueven en esa línea otras pequeñas compañías especializadas como las canadienses Rare Elements Resources, Avalon Rare Metals y Quest Uranium.

Detrás de este nuevo interés se encuentra algo más que la rentabilidad de estos metales raros (a pesar de que se calcula que la demanda mundial de estos minerales aumenta a tasas del 20% anual). La industria armamentística de precisión depende totalmente de estos minerales y China ha anunciado que estudia prohibir las exportaciones con vistas a asegurarse la producción de los mismos.

“La regulación china no tiene como objetivo subyugar a ningún país, sino proteger sus recursos naturales. La era de las exportaciones baratas debe terminar, son otros tiempos”, afirmó Zhou Shijian, miembro del Centro de Investigación de Relaciones entre China y EEUU, de la universidad de Tsinghua en el periódico oficial “Global Times”.

Según los datos de Bernhard Schmidt en la web especializada en metales preciosos, materias primas y energía, www.valoro.net, “en 1953 la demanda mundial de ‘tierras raras’ únicamente ascendía a 1.000 toneladas, con un valor de unos 25.000.000 dólares; en 2003 la cifra se situaba ya en 85.000 toneladas (unos 500.000.000 dólares) y en 2006 se demandaron 108.000 toneladas, lo que se corresponde con unos 1.000.000.000 dólares. Hasta 2010, el mercado de ‘tierras raras’ crecerá de nuevo casi un 50% hasta 150.000 toneladas”.

Sin embargo, el experto añade que “a este respecto hay una probabilidad absoluta de que las estimaciones actuales resulten demasiado bajas debido especialmente a que, sobre la base de nuevas aplicaciones, ahora es difícil pronosticar la demanda futura de ‘tierras raras”.

Sea como sea, la realidad es que se ha producido un importante cuello de botella en la oferta de un producto de utilización cada vez más generalizada a nivel mundial y los inversores empiezan a plantearse las posibilidades de una eventual inversión.

Las dificultades de invertir en un nuevo sector

El problema para todos ellos es muy claro: no existe todavía información sobre estos metales. Algunas firmas de análisis con las que hemos hablado reconocen no tener una opinión al respecto de estas materias primas, su futuro, previsiones, etc., caso de Barclays Capital, Deutsche Bank o Merrill Lynch. El hecho de que la mayor parte de la producción mundial se centre en un país emergente como China y en un sector aún poco desarrollado a nivel financiero como es el minero, limita mucho las posibilidades de valorar siquiera una posible inversión.

Tal es la opinión de Evy Hambro, gestor del fondo World Mining de BlackRock, para quien “China es el productor dominante de las ‘tierras raras’ mediante compañías en las que no es posible invertir”. La cabeza visible de la mayor mina china (Bautou) es Tianjiao Internacional, una sociedad con sede en Estados Unidos (San Francisco) que se dedica a la distribución de los ‘metales raros’ y que, por supuesto, no cotiza.

Por tanto, la única opción para mantener una posición en el sector de las ‘tierras raras’ es invertir en un fondo de inversión emergente con fuerte peso en el sector de recursos básicos chino. Hace unos meses Mark Mobius, experto en mercados emergentes de Franklin Templeton, ya apostaba por el sector minero chino dado que estas compañías se beneficiaban también de sus relaciones con otro sector minero de gran potencial pero escasa apertura global, el mongol. “Seguimos viendo que países como China están formando alianzas en el exterior para asegurarse la provisión a largo plazo de materias primas”, manifestó. De hecho, la mina de Baidu no está lejos de la frontera mongola, por lo que la importancia estrategia de la zona para el futuro de la minería mundial es muy elevada.

Parece ser entonces, que el futuro de las nuevas tecnologías pasa por China, un país aún poco accesible para los capitales extranjeros y que ya sabe qué clase de tesoro guardan sus minas. Las ‘tierras raras’ son el futuro, y el futuro parece querer hablar chino…

Metales preciosos: platino, paladio y rodio

“Ya en 2009 los metales del grupo del platino (PGM – platinum group metals) superaron con amplia ventaja al oro en la carrera de las revalorizaciones. El avance del 30% del metal dorado en 2009 dista de ser una proeza si se lo compara con las subidas del 67% y el 135% del platino y del paladio, respectivamente”, explica Mónica Coronatti, de Sala de Inversión América.

¿El motivo? Mientras que el oro se utiliza en joyería y como valor refugio en tiempos de crisis, el platino y el paladio cuentan también con un uso industrial, al utilizarse en los catalizadores de los coches para el control de las emisiones, sensores, componentes electrónicos, en la industria médica y farmacéutica, y en la producción de cristal. “Esta múltiple función adquiere una relevancia especial en épocas de crecimiento económico con fuertes repuntes en las ventas de automóviles y manufacturas”, explica Coronatti.

Grant Sporre, analista de materias primas en Deutsche Bank lo resume en una sola frase: “Estos metales ofrecen lo mejor de dos mundos, pues detentan una combinación única de apalancamiento ante la recuperación económica global a través de la recuperación del sector automovilístico y, además, de cobertura ante la subida de la inflación por sus atributos defensivos como metales preciosos”.

Así, Morgan Stanley apunta en su último informe sectorial: “mantenemos una previsión positiva sobre los PGMs, en particular el platino, ante la fuerte demanda para catalizadores, un mercado de joyería resistente, mayor interés de la comunidad inversora y las limitaciones en su producción”.

Cómo invertir en estos metales

Es precisamente este punto que cita Morgan Stanley, el del mayor interés por parte de la comunidad inversora, una de las claves para entender la revalorización de estos metales porque -para responder a esta demanda- se han creado nuevos fondos cotizados (ETCs) en platino y paladio en EEUU, lo que crea un mercado nuevo e impulsa el precio de los subyacentes.

“Los nuevos ETC’s están facilitando las inversiones en estos dos metales porque son la forma más barata de invertir y resultan más cómodos que poseer el metal físico”, afirma Tom Pawlicki, analista de materias primas de MF Global. “De hecho, añade, los ETC’s de platino pueden llegar a crear escasez y causar un déficit del metal impulsando los precios”. También defiende esta idea Bruno del Alma, presidente de Global X Management, otra gestora de ETF’s: “la demanda que generan los ETC’s de platino y paladio tendrá un impacto importante en el precio al ser mercados más pequeños donde la entrada de flujos de capital importantes crea el riesgo de burbujas, especialmente si se trata de nuevos inversores que no conocen muy bien el mercado pero entran fuerte”.

Según la firma ETF Securities, estos productos han acumulado ya inversiones por 588 millones de dólares desde su lanzamiento a primeros de año, a un ritmo medio de 55.000 onzas semanales.

No obstante, apunta Coronatti “otra fórmula que permite a los inversores aprovecharse de la subida de estos metales preciosos es comprar un fondo de inversión tradicional que invierta en compañías mineras que extraen estos metales, o un ETF de compañías mineras, que aportan valor agregado gracias a su gestión o estrategia”.

Previsiones para 2010

La firma alemana Deutsche Bank tiene un precio objetivo a cierre de 2010 para el platino de 1.650 dólares, de 444 dólares para el paladio y de 2.725 dólares para el rodio. Las perspectivas a 2011 son de 1.750, 525 y 3.200 dólares, respectivamente (ver cuadro adjunto). Estas son las claves para cada uno de ellos:

En lo que respecta al platino, ha habido sorpresas positivas por una mayor demanda desde la joyería china y global para inversión, si bien “las previsiones de la industria automovilística no alcanzaron nuestras previsiones”. Por parte de la oferta, DB señala unos niveles de reciclado en 2009 inferiores a los estimados y la previsión de un repunte muy leve en la producción minera africana en 2010.

Sobre el paladio, los expertos de Deutsche Bank prevén un mercado más equilibrado en 2010-2011 porque aumentará la demanda desde la industria automovilística por sustitución con el platino, pero que se compensará con la menor demanda desde la industria de la joyería.

Por último, en lo que respecta al rodio, la entidad también estima un repunte de la demanda por parte de la industria del automóvil en 2010 y 2011, como en los otros dos metales, pero señala que no existe un mercado de ETCs para él y que su mercado es físico y menos activo que el de los otros PGMs (el 85%-90% de su demanda proviene de las empresas automovilísticas) lo que podría presionar al alza su precio a corto plazo. El fuerte superávit en 2009 se mantendrá en 2010 y 2011, lo que “evitará apreciaciones a medio plazo”.

La fiebre del litio

Hace siete años (2003), una tonelada de litio costaba 350 dólares. El año pasado su precio era ya de 3.000 dólares. Un poco más allá, en los años noventa, el consumo internacional era de unas 45.000 toneladas. En 2007 ya se superaron las 100.000 toneladas.

Los datos de la U.S. Geological Survey recogen que en 2006 la producción mundial de este mineral era de 23.500 toneladas, las reservas en explotación 11 millones y las reservas estimadas totales 13 millones. Las últimas cifras disponibles (2009) eran 18.000 toneladas de producción, 9,9 millones en explotación y 23 millones potencialmente disponibles. Además, las previsiones de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) apuntan a una demanda de entre 180.000 y 200.000 toneladas en 2020 y de cerca de 350.000 toneladas en 2030.

¿Qué ha pasado en la última década para que las cifras se hayan disparado de esta manera? Que nos hemos puesto las pilas. O que se las hemos puesto a todos los dispositivos electrónicos de consumo que utilizamos. Y, sobre todo, que se las vamos a poner a los nuevos motores de los coches híbridos y eléctricos. La ecuación es muy sencilla: Si la demanda de litio ha crecido tan rápido los últimos años principalmente por la producción de las pequeñas baterías de los distintos dispositivos portátiles, cuando empiecen a fabricarse en serie los motores de los vehículos el consumo de litio se va a disparar.

Por un lado, el litio es el metal que permite fabricar las baterías más pequeñas (las de li-ion son dos veces más pequeñas que las de níquel-cadmio) y, por otro lado, las únicas con capacidad suficiente -no sólo para arrancar un coche- sino para hacerlo funcionar. Pues bien, cada una de esas baterías que montarán los nuevos motores híbridos precisará alrededor de siete kilogramos de litio.

Quizás sea prematuro hablar de litio como el petróleo del futuro, pero si la industria automovilística sigue basándose en la capacidad de este metal para acumular energía, su producción será la piedra angular del porvenir del sector. Y eso sin olvidarse de otras dos importantes aplicaciones adicionales: su utilización en aleaciones para la industria aeronáutica y en la generación de energía nuclear.

¿Habrá suficiente litio para tanta demanda?

Según los datos de la US Geological Survey, en 2009 bajó la producción, pero también –lo que es más importante- las reservas en explotación. En cambio, ante la demanda global, la cantidad de litio disponible ha pasado de los 13 a los 23 millones de toneladas en seis años. La entidad pública estadounidense explica que “las condiciones del mercado para los productos derivados del litio se deterioraron en 2009 y provocaron una bajada del precio (-20%) en Chile (principal productor mundial), pese a lo que un número importante de empresas hizo públicos nuevos hallazgos de litio”.

En estos momentos, las principales explotaciones de este metal se encuentran en Chile, Australia, China y Argentina, y se han anunciado nuevos descubrimientos de distinta importancia en Australia, Argentina y Canadá. Sin embargo, en los últimos meses se ha unido a esta lista Bolivia, un país que dice poseer el 50% de las reservas mundiales conocidas. Dada la importancia de estas cifras, Jerome Clayton Glenn, director del Proyecto Milennum de la Organización de Naciones Unidas, aseguró que “Bolivia puede ser la Arabia Saudí del litio”. No obstante, ese título también ha recaído recientemente en Afganistán, pues el gobierno estadounidense ha estimado entre uno y tres billones de dólares el valor de los yacimientos minerales descubiertos recientemente en el país.

Para no ser menos, Chile, que cuenta actualmente con el 40% de las reservas mundiales conocidas -sólo con los yacimientos actualmente en explotación- ha anunciado a través de Cochilco que podría alcanzar el 70% del total si se suma la presencia potencial de litio en otros salares de los que existe información “escasa y no actualizada”.

Si hay oferta y demanda, hay mercado ¿O no?

Cierto. El litio cada vez se comercializa más debido al incremento de su consumo, pero sólo en un mercado para productores. Esto es, un mercado donde se compra y vende el metal físico. Sí existe, en cambio, un índice, el Solactive Global Lithium, que registra las cotizaciones de las empresas implicadas en la producción de este metal, básicamente compañías mineras como SQM, FMC Corporation y Rockwood Holdings.

La división de futuros sobre materias primas de la Bolsa de Londres (LME) nos explica que todavía no están considerando abrir un nuevo mercado para el litio. En la de Chicago (CME Group), reconocen no estar planeando tal lanzamiento en la actualidad, pero indican que “siempre estamos buscando oportunidades para lanzar nuevos productos que sean útiles para el mercado. Si sigue creciendo la demanda global de litio, llegará un momento en el que los beneficios procedentes del precio y la gestión del riesgo de un contrato de futuros negociado interesarán a los inversores”.

Sin embargo, el pasado mes de julio, una firma estadounidense especializada en productos derivados, Global X, lanzó en Nueva York (NYSE) el fondo cotizado “Global X Lithium” que pretende replicar a ese único índice que existe relacionado con este metal, el ‘Solactive Global Lithium’.

El litio no se ha confirmado aún como el petróleo del futuro, pero sí destaca ya como la piedra angular sobre la que crecerán la industria automovilística y la tecnología de consumo. Por ello se está haciendo un hueco en los mercados financieros. No le pierda la pista.