Derechos de autor y Bitcoin

Fuente: http://www.expansion.com/juridico/actualidad-tendencias/2016/12/13/585037c0468aebcc3a8b463e.html

El mundo de la música ha sido el sector más afectado por la piratería digital. Según los últimos datos consolidados de la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI, por sus siglas en inglés), las ventas en la industria discográfica registraron en España, en 2015, pérdidas por valor de 170 millones de euros, lo que equivale al 5,2% de los ingresos totales del sector.

Aunque la Unión Europea y España, a través de la Ley de Propiedad Intelectual, buscan un remedio para acabar con esta infracción de derechos, todavía no han encontrado una regulación que permita acabar con esta lacra. Sin embargo, la solución a este problema podría no ser legislativa sino puramente técnica, como ha propuesto Benji Rogers, fundador de la compañía PledgeMusic, que apuesta por utilizar la tecnología del blockchain, el sistema que garantiza la integridad de la moneda virtual bitcoin, para solucionar parte de los dolores de cabeza de la industria musical.

“La idea es cambiar la forma de explotar la música grabada. Rogers pretende sustituir los formatos informáticos usados actualmente para su difusión digital -.mpeg, .wav- por uno nuevo, bajo la denominación .bc, que no sólo contendrá la propia grabación fonográfica, sino también un enlace al registro blockchain con información sobre esta grabación”, explica Vicente Arias, socio del departamento de tecnologías, media y entretenimiento de Eversheds Nicea.

Autoría y derechos

Según apunta el letrado, el objetivo de esta nueva tecnología es determinar automáticamente, ante cualquier tipo de composición musical, quién tiene los derechos de autor sobre la canción, quién los derechos de artista, intérprete y ejecutante y quién los derechos sobre la grabación.

“Por otro lado, este nuevo formato no permitirá transmitir ningún tipo de composición si no está asociada, como mínimo, a ciertos datos relevantes, como el intérprete o el autor, a los que el empresario denomina información mínima de viabilidad”, añade Arias.

De esta manera, el modelo descentralizado del blockchain pasará de servir para registrar la titularidad de las bitcoins a ser utilizado para inscribir derechos sobre másteres fonográficos. Hoy en día, realizar un negocio sobre una composición, ya sea como editorial, discográfica o incluso como usuario, requiere comprobar de quién son los correspondientes derechos. En el sentido contrario, reclamar que se han infringido puede convertirse en un verdadero quebradero de cabeza, puesto que “implica reconstruir documentalmente tractos que pueden remontarse a decenios e involucrar multitud de transacciones contractuales -cesión de derechos-, solitarias -fusiones entre titulares- o procesales -subastas de derechos en un concurso de acreedores-”, añade Arias.

Facilidades y retos

El interés de este nuevo tipo de registro privado es que permitirá licenciar derechos y defenderlos de una manera más sencilla. Cada uno de los archivos generados en el blockchain contará con el conjunto de datos legalmente necesarios para determinar su autoría, por lo que podría usarse para otorgar licencias automáticamente mediante contratos inteligentes -programa informático que facilita, asegura, hace cumplir y ejecuta acuerdos registrados entre las partes- o existiría la posibilidad de que las propias entidades de gestión lo usaran para cobrar y repartir remuneraciones entre titulares tradicionalmente no afiliados, como los músicos de estudio.

Sin embargo, el blockchain relacionado con el mundo de la música tiene que enfrentarse a diferentes retos legales para imponerse y contar con la suficiente seguridad jurídica para alzarse como un estándar. El primero tiene que ver con la protección de datos. Este sistema conlleva un tratamiento de datos de carácter personal -autor, intérpretes, etcétera- y una divulgación de esos mismos, puesto que acompañan al archivo musical.

“Habrá que explicar a las autoridades de privacidad, especialmente a las europeas, que este tratamiento está amparado por el interés legítimo del autor y que responde a la necesidad de cumplir con la obligación legal de hacer valer los derechos morales y de paternidad sobre una canción. También habrá que acomodar el derecho moral del autor al anonimato, ya que los compositores también tienen derecho a que no conste su autoría o incluso a firmar con un pseudónimo”, concluye Arias.

Sea como fuere, y aunque haya que encontrar un sistema para adaptar esta nueva tecnología a la industria de la música, ninguno de los retos legales parecen insalvables frente a la normativa actual. El especialista en nuevas tecnologías de Eversheds Nicea entiende que “el sector demanda soluciones como ésta y que la regulación vigente debería permitir la instauración de una tecnología como ésta a modo de estándar, puesto que no requiere ninguna modificación legal”.

Otras iniciativas

La propuesta de PledgeMusic no es la única existente que mezcla el sistema de ‘blockchain’ con la defensa de derechos de autor.

El sistema utilizado hasta el momento para registrar las bitcoins también ha alcanzado al sector editorial mediante empresas como Mediachain o Creativechain a través de las cuales, los autores pueden proteger sus creaciones y demostrar que éstos son textos originales, a pesar de transformaciones o réplicas de los archivos donde se encuetran dichos contenidos.

El mundo del arte también parece abrazar esta tecnología. Ascribe, plataforma utilizada por más de 5.000 artistas, ya permite otorgar una autoría al arte digital que circula en la Red y que habitualmente es copiado y utilizado de forma gratuita miles de veces en Internet.

Reformas legales para luchar contra la piratería digital

La piratería digital es un problema que todos los gobiernos nacionales han tratado de solucionar, aunque sin éxito. La Ley Sinde y su posterior ampliación a través de la Ley Sinde-Wert no han logrado resolver el alto nivel de descargas ilegales en España. Ahora, el ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, ha anunciado que el ‘Plan 2020′ contará con un apartado especial para luchar contra la piratería digital en nuestro país. Méndez de Vigo se ha comprometido, ante la comisión de Cultura del Congreso de los Diputados,a crear una fiscalía especializada, en colaboración con el Ministerio de Justicia, y a dotar de medios suficientes al organismo dedicado a perseguir este tipo de descargas ilegales, la sección segunda de la Comisión de Propiedad Intelectual. Aunque la Ley de Propiedad Intelectual habilita a esta comisión a ordenar la retirada de contenidos piratas y actuar para lograr el cierre de páginas web de enlaces a descargas ilegales, los creadores han denunciado que las medidas tomadas hasta ahora han sido ínfimas ante la magnitud del fenómeno. Méndez de Vigo aseguró durante su intervención que, entre 2012 y 2016, se registraron 491 solicitudes de retirada de contenido ilegal de páginas web, de las que se han resuelto el 94%. Sin embargo, esto no es suficiente, por lo que se pondrá en marcha esta fiscalía, que servirá para luchar contra la vulneración de los derechos de propiedad intelectual. Méndez de Vigo defendió este sistema judicial, aunque ha reconocido que “es una solución lenta y compleja, puesto que muchos de los enlaces desaparecen para surgir en otras páginas y que muchas no están en territorio español, lo que supone un problema jurisdiccional”.

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