El desarrollo tecnológico de Mercadona

Fuente: http://www.expansion.com/economia-digital/companias/2016/02/29/56d49fcf268e3e521f8b463b.html

En Mercadona, para que  todo llegue fresco y  a tiempo, la compañía implantó el año pasado su nuevo mecanismo tecnológico para gestionar sus más de 1.500 tiendas.

 

En 2012 Mercadona empezó a abordar la transformación digital, un proceso que terminará en el año 2018 y que en conjunto supone unas inversiones de 126 millones de euros. Balanzas táctiles, dispositivos móviles en tiendas, puertos de recepción de pescado y hasta en el campo… Un conjunto de iniciativas que confluyen en su inversión estrella: el centro de proceso de datos (CPD). La gran caja negra en la que se almacena y se moviliza la información de todo lo que está sucediendo en los lineales de Mercadona, en sus centros logísticos y en las cadenas de sus interproveedores. En él se han invertido 45 millones de euros y Mercadona lleva contratados más de 50 ingenieros técnicos y superiores de Informática y Telecomunicaciones para la reingeniería informática de la empresa.

Está dividido en varios módulos, para el almacenamiento -con una capacidad de mil terabytes-, la gestión y el procesamiento de la información que cada minuto se mueve desde la fabricación hasta la caja registradora.

Gracias a este nueva tecnología, la cadena ha establecido una sincronización que permite gestionar su stock de producto fresco como el pescado en tiempo real.

En la actualidad, si un cliente pesa medio kilo de mandarinas en una tienda, la balanza táctil envía al CPD la información de que en ese establecimiento hay medio kilo menos de mandarinas. Esa información la tiene el proveedor y puede planificar los envío se incluso, a medio plazo,se puede planificar lo que se tiene que plantar en las huertas.

Este superordenador está preparado para asumir el crecimiento de Mercadona en los próximos cuatro o cinco años. La sala que lo alberga, de trescientos metros cuadrados, tiene vacía la mitad del espacio, ya que está previsto en cuatro años renovarlo completamente, instalando un gemelo a su lado para que no tenga que parar en ningún momento.

 

El cambio de paradigma se observa de manera clara en la gestión del pescado. “Hemos pasado de comprar el pescado a granel a comprarlo en la lonja. Para tener conectada toda la cadena de suministro, yo compro a un pescador y automáticamente esa información tiene que aparecer en los sistemas de Mercadona. Antes pasábamos el pescado por los bloques logísticos; ahora lo llevamos directamente del barco a la tienda. No puedes vender pescado fresco si no eres capaz de comprarlo y a los diez minutos poderlo vender”.

El objetivo de su cambio tecnológico ha sido la horizontalidad, “tener una información única para todos”, afirma García. Detalla, siguiendo el ejemplo del pescado, que el pescador “puede conectarse para decir las capturas que tiene y nosotros introducir esa información”. Cuando van llegando los barcos al puerto, tienen una aplicación en el teléfono para comunicar las capturas.

Luego, los repartidores reciben en su teléfono la información de a qué tienda tienen que repartir el pescado. Mientras tanto, el comercial fija el precio que le corresponde, en función de determinados parámetros como la cantidad de pesca del día. “Antes teníamos que programar el stock por la noche, ahora se hace en tiempo real y con movilidad, no hay que ir a una oficina a cargar la información, todo está en aplicaciones móviles”.

De este modo, el pescado puede estar en tiendas en un plazo de una hora desde la entrada del barco. También permite reducir el desperdicio alimentario, porque se calculan mejor las necesidades de la tienda, ya que antes se trabajaba con datos históricos y ahora con información puntual.

El nuevo sistema de trabajo también permite adaptar el surtido al producto y a las costumbres locales. “Nuestras fruterías y pescaderías funcionan un poco como microempresas individuales”, añade.

La compañía ha incorporado personal para afrontar este reto de localización. “Hemos pasado de 50 personas en el departamento comercial en 2008 a más de 500 en los departamentos de prescripción y compras”, aseguran en Mercadona.

Los comentarios desatados y reproducidos a través de las redes sociales son uno de los últimos quebraderos de cabeza para las empresas, especialmente las relacionadas con bienes de consumo masivo, como es el caso de Mercadona. Desde la alarma por una de sus cremas que tuvo que ser retirada hace cuatro años, o los comentarios porque un programa de televisión reflejó un domingo por la noche que no daba comida a un banco de alimentos, gestionar esos riesgos en la reputación esun trabajo relativamente nuevo. Mercadona explica que hay varios de sus departamentos involucrados en esta tarea. El equipo de redes sociales está compuesto por personas de distintos departamentos (prescripción, informática, atención al cliente y corporativo). Aproximadamente hay una docena de personas participando en estas actividades. “En redes sociales estamos muy enfocados al cliente, a escucharle y a hacerle partícipe”, explica Antonio Martínez, director de Comunicación de Mercadona. Como ejemplo: “En la época estival teníamos el helado vegetal de arroz vainilla Bourbon. Cuando finalizó el verano se dejó de vender y ante numerosas sugerencias y peticiones de nuestros clientes lo pusimos de nuevo a la venta”, comenta. Es una manera de aprender de las sugerencias de los clientes especiales, que en la empresa denominan “jefes enamorados”. Mercadona está presente en las principales plataformas y cuenta con 435.000 seguidores en Facebook, 92.000 ‘followers’ en Twitter y unas 206.000 reproducciones en YouTube.

Mercadona nació como una cadena de supermercados de proximidad, y ha crecido con superficies más grandes y menos de barrio. Este gigante de la distribución ha entrado en la venta de productos a través de Internet, pero sigue siendo una compañía de ventas eminentemente físicas. Actualmente,sólo el uno por ciento de la facturación de Mercadona -que en 2014 fue de 18.441 millonesde euros- procede de pedidos efectuados a través de su página web. Es un servicio que se tiene que ofrecer hoy en día y se tratade aplicar mejoras. Por el momento, se gestiona como el sistema de pedidos si el cliente ha hecho la compra física y se lo llevan a casa. A través de la web, se busca la tienda más cercana al domicilio, que recibe el pedido y ahí una persona va por las estanterías realizando la compra física, la factura y el repartidor la lleva a casa. Se establecen unos tramos de entrega, que se seleccionan al hacer el pedido, para delimitar el momento de la recepción del pedido. Actualmente los pedidos se están entregando al día siguiente, en horario de mañana si se pidió por la mañana y por la tarde si se pidió porla tarde -hasta las 21:30; si no, pasa al tramo siguiente-. El cargo por este servicio en el ticket esde 7,21 euros, aunque Mercadona estima que el coste real de realizarlo es aproximadamente del doble, por lo que en estos momentos no resulta rentable para la empresa, se trata de un servicio que hay que dar porque los clientes lo están requiriendo. El coste d ehacer todo el proceso físico por una persona sigue siendo elevado, pero no puede evitarse cuando se están sirviendo productos frescos.

Fuente: http://www.expansion.com/economia-digital/companias/2016/02/29/56d49fcf268e3e521f8b463b.html

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