El crecimiento esperado en el mundo

Fuente: http://www.expansion.com/economia/2015/08/25/55dcc2f746163f1b3d8b459d.html

Eurozona. Pese a la desaceleración asiática, la eurozona duplicará este año el crecimiento registrado el ejercicio anterior, elevando el incrementa del PIB hasta el 1,5%. Además, Europa no está muy expuesta a Asia, debido a que el desarrollo comercial se ha centrado en los confines de la propia Unión Europea. La economía china tiene un peso del 17% del PIB mundial, pero sólo del 9,5% en las exportaciones de la Unión Europea. Es decir, apenas un poco más que las ventas hacia Suiza (8,3%). Aunque presentan un crecimiento relativamente fuerte en los seis primeros meses del año, respecto al mismo periodo del ejercicio anterior (un 7%), lo cierto es que el auténtico motor del comercio en los últimos meses había sido Estados Unidos, gracias a la apreciación del dólar frente al euro. Así, las ventas a la primera potencia mundial crecen a un ritmo del 23% en el primer semestre, y ya suponen un 20,7% del total. Con todo, estas cifras palidecen frente a las del mercado intracomunitario, donde se mueven unos 3 billones de euros al año, más de 18 veces más que lo que se exporta a China. Si la recuperación de la Unión Europea sigue al ritmo previsto por la Comisión Europea (un 1,8% este año frente al 1,4% de 2014), el problema chino podría tener una influencia mucho menor que lo que se vivió este lunes en los mercados.

Además, la economía europea es muy dependiente de la importación de materias primas, cuyo precio se ha desplomado en los últimos meses. Esto puede suponer un fuerte impulso a la competitividad de la industria, mejorando los beneficios empresariales. Es cierto que la depreciación del yuan supone una amplia ganancia de competitividad para la industria china, lo que puede suponer un problema para muchas compañías. Sin embargo, se trata de unn problema muy limitado, ya que las empresas de Europa y el dragón asiático no compiten por el mismo mercado en la mayor parte de los casos.

De hecho, la depreciación del yuan puede tener un efecto positivo para Europa, desde el punto de vista de la inflación. Como los bienes chinos y de otras economías asiáticas se van a abaratar, eso supone importar deflación. La bajada de los precios de consumo puede parecer negativa, pero permite una actuación más intensa por parte del Banco Central Europeo, introduciendo una mayor liquidez en el mercado. Además, la bajada de los precios de las importaciones da un mayor margen para la demanda interna, como se ha visto en los últimos meses, intensificando el consumo y el ahorro al mismo tiempo.

Dentro de Europa, destaca el crecimiento de dos países entre los grandes. Por un lado, España, donde el Gobierno espera un crecimiento del 3,3% este año, que superaría el doble del avance de la Unión Europea. Por otro lado, Alemania, donde los empresarios no conceden mucha importancia al riesgo de las crisis griega y china. Según el Instituto de Investigación Económica alemán (IFO), la confianza de los empresarios alemanes se elevó en agosto hasta los 108,3 puntos, tres décimas más que el mes anterior. “La economía alemana se mantiene al pie del cañón económico mundial”, dijo el presidente del instituto Ifo, Hans-Werner Sinn.

Reino Unido. El FMI prevé una ligera ralentización de la economía británica de cinco décimas este año, quedándose en el 2,4%. Con todo, esta tasa sigue siendo elevada, en comparación con los estándares de los últimos años. Además, estos pronósticos se pueden llegar a ver incluso mejorados, gracias a la implementación de rebajas tributarias por parte de Londres. No sólo la tasa de paro se sitúa ya en niveles previos a la crisis, sino que además, las empresas también notan la mejoría, con un incremento continuado de los beneficios. Además, la inversión también se podría acelerar, de cara a aprovechar las menor tributación por el Impuesto de Sociedades a partir de 2017.

Estados Unidos. El país aceleró en 2014 la senda del crecimiento y se prevé que mantenga el pulso del avance del PIB este año y el próximo, acelerándose hasta el 3% en 2016. Además, el mercado laboral está tirando del carro y registra la menor tasa de desempleo desde mayo de 2008. En julio, hay 2,4 millones de ocupados más que hace un año. Con todo, la primera potencia mundial se ve penalizada en cierta medida por la caída de las materias primas. Durante los años de la crisis, los Estados petroleros habían sido el gran motor del mercado laboral, hasta el punto de que no se habría creado ningún empleo en todo EEUU si se excluyera a Texas. Aunque la industria del fracking está manteniendo el pulso de la producción, los ajustes de salarios y de empleo están a la orden del día, por lo que la creación de empleo se puede enfangar en algunas zonas.

Japón. Es cierto que el país nipón no atraviesa su mejor momento, y que su PIB ha caído un 0,4% entre abril y junio, precisamente por las menores exportaciones a China. Pero, a cambio, cuenta con un banco central muy dispuesto a tomar medidas para reactivar el crecimiento si fuera necesario. Además, la depreciación del yen está permitiendo al país expandirse hacia nuevos mercados.

Por otro lado, la evolución del consumo parece todavía renqueante, pero Tokio se ha comprometido a no volver a subir el IVA hasta 2017, dando tiempo para que la economía se recupere. Para ese momento, se espera que los planes del primer ministro, Shinzo Abe, de estimular los salarios estén cogiendo más velocidad. Sin embargo, por ahora los salarios y las inversiones privadas siguen todavía aletargadas.

India. Más que un socio comercial, India ve a China como un gran competidor. En las últimas semanas, el elefante está ganando la partida al dragón, debido a que los inversores están huyendo en masa a India, así como a otros mercados emergentes del área. Por ejemplo, las empresas españolas como Gamesa, Tubacex o FCC están reforzando sus posiciones en este país, que se prevé que crezca a un ritmo del 7,5% entre 2015 y 2016, para compensar las debilidades de China.

El país del Ganges, además, está enfrascado en un proceso de liberalización económica y aumento de seguridad jurídica muy seductor para inversores. De hecho, el primer ministro, Narendra Modi, ha hecho de la atracción de capitales extranjeros su prioridad. Por otra parte, India goza de muchos atractivos, ya que se trata de un país relativamente estable desde el punto de vista político y que también cuenta con una población muy formada en áreas como las nuevas tecnologías o la industria química. Finalmente, la bajada de los precios del petróleo ha permitido al Ejecutivo retirar las subvenciones a la compra de carburante, mejorando las cuentas públicas.

Otros mercados emergentes. Si bien la menor demanda china está tirando a la baja de aquellos países que se habían basados en la exportación de materias primas, otros mercados no se ven tan afectados. Se trata de aquellos que habían aprovechado la entrada de divisas para favorecer la competitividad de la industria. Países como Chile, Perú o México, que superan con creces a América Latina, o Indonesia o Tailandia en el sudeste asiático. Además, la liquidez se está dirigiendo hacia estos mercados, ya que los empresarios perciben menos riesgo que en China.

 

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