Carbures. Cuando el río suena …

 Fuentes: http://www.elconfidencial.com/

El auditor, PwC, ha puesto ahora en duda las cuentas de los últimos dos años, cuando era esta misma firma de servicios profesionales la que censó los resultados de esos ejercicios.

De hecho, el MAB ha pedido varias aclaraciones a raíz del Hecho Relevante enviado ayer por la compañía y que fue el detonante de que se suspendiera de negociación. Hasta que éstas no satisfagan al supervisor, Carbures no volverá a cotizar.

Desde la compañía aseguran que en un plazo máximo de dos días habrán aclarado todas las dudas. El problema es que llueve sobre mojado, y no sólo por el escándalo de Gowex o las dudas que existen sobre Ebioss, entre otros valores del MAB, sino porque hace más de una semana que se esperaban los estados financieros consolidados y auditados de Carbures, y todavía no están.

El pasado 30 de septiembre, fecha límite, la compañía se limitó a presentar unresumen de once folios, ni rastro de la auditoría semestral que había encargado a PwC por primera vez en su historia. A diferencia de lo que ocurre en el Mercado Continuo, el MAB no exige un reporte semestral tipificado conforme a las NIIF, pero, como la voluntad de Carbures era salir a la bolsa de los mayores, decidió auditarlos. Y ha sido ese análisis el que ha hecho saltar todas las alarmas.

Tras este golpe, la primera duda que deberá aclararse es si las entidades que Carbures denomina su ‘cluster’ tecnológico son realmente empresas terceras o no. La diferencia es crucial, porque si no lo son, la compañía va a tener que desconsolidarse hasta 11,5 millones de facturación y 9 millones de beneficio operativo bruto, ya que las operaciones realizadas para el propio activo no pueden considerarse ingresos y deben desconsolidarse, como se ha visto en Ebioss.

Otro punto en entredicho son los 19,6 millones que la compañía se apunta como ingresos del primer semetre procedentes del contrato que firmó con la empresa Shenyang Hengrui&Exp. Trade, por un periodo de cinco años y por un importe total son 97 millones de dólares (76,7 millones de euros).

Éste es otro pecado capital de las empresas del MAB y uno de los motivos que llevan a que se estén poniendo en duda la cuentas de muchas de estas empresas: cómo se están activando estos ingresos, el ritmo al que se van reconociendo y si cumplen realmente la casuística contable que lo permite.

El tercero es descartar si al auditor le siguen quedando más dudasrespecto a la compañía y su perímetro de consolidación… y si no ve más nubarrones en el horizontes. Mientras que estos puntos no se aclaren, Carbures seguirá suspendida.

Por otra parte, las entidades bancarias que ultimaban la concesión de un crédito sindicado a Carbures han pisado el freno tras los últimas dudas sobre las cuentas de la compañía. Este crédito, que se encontraba en los últimos trámites de supervisión por parte de los departamentos de análisis de riesgo de estos bancos, se situaba cerca de los 70 millones de euros y tenía entre sus principales valedores a BBVA y Banco Sabadell y, en menor medida, a Bankinter, CaixaBank, Banco Popular, Bankia y Banque Populaire du Maroc. Ahora, según fuentes del sector, la operación queda en stand-by, a la espera de conocer nuevos datos sobre el fabricante de productos de fibra de carbono y su auditora, PwC.

La solicitud de este préstamo se enmarcaba dentro del salto del Mercado Alternativo Bursátil (MAB) al Mercado Continuo que estaba planeando Carbures. Este ascenso de división en el parqué llevaba aparejadas unas necesidades de capital cercanas a los 180 millones de euros para invertir a lo largo de 2014 en activos con los que financiar el crecimiento de la compañía hasta 2016. Con estas operaciones se persigue elevar la facturación desde 162 hasta más de 550 millones de euros en los próximos dos años. Ambiciosas pretensiones, apoyadas en una gran ampliación de capital de unos 60 millones de euros que la firma también llevaba diseñando desde hace meses y por la que ya había contactado con distintos inversores institucionales, además de contratar los servicios de Beka Finance como asesor.

Tal y como ya apuntó El Confidencial el pasado mes de julio, BBVA había sido la entidad en mostrar mayor disposición a negociar con la compañía para la concesión de este préstamo. La operación no era una más. Los restos del naufragio de Gowex estaban sobre la mesa y la urticaria era evidente a la hora de mentar a casi cualquier empresa que hubiera tenido algo que ver en el MAB. Fuentes del sector confirman que las negociaciones se dilataban, pero que la idea de la compañía siempre iba en un mismo sentido: conseguir que el crédito se aprobara antes del 15 de octubre para poder culminar con garantías su objetivo de desembarcar en el Mercado Continuo a finales de año.

Ahora, la realidad es otra bien distinta. Las entidades han puesto en marcha los cortafuegos pertinentes en estos casos, paralizando esta operación. “No se va a mover un dedo hasta que la compañía y su auditor no aporten nuevos detalles sobre su negocio y, visto lo visto, deben ser lo suficientemente convincentes“, aseguran desde una de estas entidades. Estas mismas voces sitúan a PwC en el centro de la diana al asegurar que “no se explican cómo una firma que lleva tres años diseccionando las cuentas pueda ahora corregir sobre su propio trabajo“.

El miércoles por la mañana la compañía anunció mediante hecho relevante que su auditor había tenido acceso a información adicional sobre la sociedad que podría afectar a la exactitud de la información financiera que Carbures remite al MAB. En concreto, estos detalles en la contabilidad hacen referencia a la relación de la compañía gaditana con sus tres socios tecnológicos –Materiable, Anfal y Sinatec–, que apoyan el desarrollo de I+D de la empresa y participan en su cadena de valor.

LA CONCESIÓN DEL CRÉDITO ESTÁ DESCONTADA

Desde Carbures insisten en que no contemplan un escenario en el cual se pueda enquistar la concesión del crédito sindicado por parte de la banca. No obstante, desde la compañía sí muestran más inquietud a la hora de asegurar que los últimos acontecimientos pueden ralentizar los tiempos en los que se estimaba que se iba a producir el salto al Mercado Continuo.

Fuentes de las entidades aseguran también que en todo momento se ha contado con la buena predisposición por parte de Carbures para paralizar la concesión de este crédito hasta que no se clarifiquen los detalles sobre sus cuentas correspondientes a 2013.

Una hora antes de que se publicara el hecho relevante en el MAB que dio lugar a la posterior suspensión de cotización de la compañía, el vicepresidente económico de la firma, Juan Juárez, ha mantenido una ronda de contactos con las entidades para informar sobre el plan de acción acordado con su auditor. En esta interlocución la firma ha reiterado su predisposición a aportar toda la información requerida para esclarecer sus estados financieros.

¿Temor a un nuevo caso Gowex? El fabricante de piezas de fibra de carbono se anotó ingresos por un contrato que no había firmado y cuya patente no posee. De hecho, no rubricó el acuerdo hasta hace escasos días en China, delante del mismísimo Mariano Rajoy. La auditora cuestiona que Carbures se apunte como ventas transacciones con empresas que en realidad son filiales.

Carbures imputó en sus cuentas del primer semestre 19,6 millones de euros por un contrato que aún no había firmado y que se basa en una patente que no tiene aprobada, tal y como consta en la Oficina Española de Patentes y Marcas.
El 1 de julio de 2014, el mismo día que la ilusión de Gowex se desmoronaba, Carbures, la otra empresa estrella del Mercado Alternativo Bursátil popularmente conocido como MAB, anunció la firma de un contrato por valor de 71 millones de euros. Éste concedía a la empresa Shenyan Hengrui el desarrollo de lineales y piezas de automoción en China mediante la tecnología RMCP, patentada por Carbures según comunicó la compañía.

Gracias al acuerdo, el fabricante de componentes de fibra de carbono se apuntó en su informe del primer semestre unos 19,6 millones de euros más de facturación pese a que la firma todavía no se había estampado. Ese contrato y la consolidación de dos empresas del grupo permitían a la compañía gaditana multiplicar por siete sus beneficios hasta los 11,4 millones. Todo pintaba mucho mejor de cara al próximo salto al mercado continuo, una huida del MAB alentada por las dudas de los inversores sobre este índice.

Sin embargo, semejantes números esconden una realidad muy diferente. La patente en la que se basa el contrato con la empresa china todavía no existe. Pese a que en diversos documentos públicos Carbures sostiene que posee la patente de la tecnología RMCP, si se consulta la Oficina Española de Patentes y Marcas se comprueba que la patente no ha sido concedida. Es más, fue denegada a finales de 2013, se recurrió en abril y el proceso de concesión no se reanudó hasta mayo de 2014. En la actualidad, el proceso avanza… Pero la patente no está concedida. De acuerdo con la opinión de varios expertos consultados, técnicamente sólo es una solicitud en curso. “En cualquier caso, la foto que se dibuja en el expediente indica que se trata de una petición discutible. Por no hablar de que es una patente española y por lo tanto apenas tiene fuerza”, explican.

Pero ahí no queda la cosa. El acuerdo con la empresa china se anunció el 1 de julio. Y el contrato se rubricó el 25 de septiembre en Pekín, ante la atenta mirada del mismísimo presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el primer ministro chino, Li Keqiang, en un acto organizado por el Ejecutivo del gigante asiático y la embajada española.
No obstante, a pesar de que el acuerdo sólo se suscribió hace escasos días, Carbures se anotó por adelantado una buena parte de la facturación de este contrato entre los meses de enero y junio: “De los 71 millones de euros del contrato de venta de lineales a Hengrui sólo se han reconocido 19 millones por criterios contables, reconociéndose el resto en función de las entregas previstas de lineales y royalties”, declara Carbures en su informe referido al primer semestre de 2014.

Curiosamente, los royalties se contemplan como parte del negocio aunque no se haya asegurado la patente. Y para mayor inri, los citados 19 millones prácticamente equivalen a la mitad de la cifra de negocio de Carbures.
Este martes, la cotización de la sociedad dirigida por Rafael Contreras era suspendida tras reconocer en un hecho relevante que el auditor alberga dudas sobre las cuentas. En concreto, PwC cuestiona por un lado los 19 millones computados gracias al contrato con la compañía china.

Y por otro pone en duda que varios socios comerciales de Carbures puedan ser considerados terceros. Es decir, el auditor estima que estas compañías en realidad están vinculadas a Carbures y por lo tanto han de consolidarse en las cuentas, lo que obligaría a la empresa gaditana a dejar de contabilizar como ingresos algunas transacciones.
Hasta el punto de que en el peor de los casos Carbures admite que en el ejercicio 2013 podría perder un 40 por ciento de su cifra de negocio, unos 11 millones de euros. Lo cual a su vez implicaría que el grupo acabase con unos 7 millones de euros de pérdidas en lugar de los 1,85 millones de euros de beneficios registrados en 2013.
La incertidumbre en torno a las cuentas y las prácticas de Carbures revivieron ayer en el MAB lo acaecido hace tres meses con Gowex. Salvo Facephi, todos los miembros del mercado alternativo hundieron aún más sus valoraciones, con Ibercom a la cabeza cediendo el 19,72%.

Fuente: vozpopuli.com

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