Carbure.¿ El amargo despertar de un sueño?

Fuente: elconfidencial.com

Es algo incómodo… Hace referencia a nuestras cuentas… Irregularidades que ha visto nuestro auditor… Pero lo tenemos controlado y todo va a quedar solucionado en muy poco tiempo… Es un tema más formal que económico… Esto no es Gowex”. Eran las palabras del vicepresidente económico de Carbures, Juan Juárez, al filo de las siete de la mañana. Sus interlocutores, los bancos. Las mismas firmas que estaban dando los últimos pasos para conceder a la compañía el crédito sindicado por un montante cercano a los 70 millones de euros que iba a dar las alas a la firma para aterrizar con garantías en el Mercado Continuo y asegurar los próximos años de vida de la empresa.

Hasta el mes de abril el historial de Carbures era intachable en los mercados. La empresa que mayor subida registraba en la bolsa española durante el primer trimestre podía presumir, y presumía, de ser una historia de éxito que multiplicaba sus ingresos a ritmos de vértigo. La pretensión de salir del Mercado Alternativo Bursátil (MAB) con destino al Continuo siempre había estado presente, pero con el estallido del escándalo Gowex se había convertido en una necesidad. De hecho, la firma gaditana fue la primera en desmarcarse de este mercado al apresurarse a confirmar su intención de aspirar a otras divisiones bursátiles. También fue de las primeras en contactar con todos los medios de comunicación para mostrar su negocio y sus instalaciones. Carbures no era Gowex (tal y como insisten en recordar desde la compañía andaluza) y, hasta ayer, sus cuentas y su auditor no habían estado bajo la sombra de la sospecha que tantas veces ha planeado sobre el MAB en los últimos meses.

Hasta ayer… Concretamente, hasta las 8:03 de la mañana del miércoles 8 de octubre. En ese momento, Carbures publica un hecho relevante en el que asegura que su auditor, PwC, tiene dudas por el impacto que pueden haber tenido en sus cuentas de 2013 la actividad de tres de sus empresas asociadas (la firma de reciclaje de materiales, Materiable; la comercializadora de productos, Anfal y el desarrollador de patentes tecnológicas, Sinatec). Según especifica la compañía a las entidades bancarias, estas salvedades tienen su origen en los requisitos más restrictivos que tiene la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) para permitir su salida a bolsa.

La publicación de esta información se adopta de forma consensuada por Carbures y PwC después de que este martes mantuvieran conversaciones en las que el auditor aseguraba que prefería dar conocimiento al MAB de esta nueva información antes de proseguir con el análisis de las cuentas requerido para cotizar en el Mercado Continuo. En las interlocuciones posteriores con BME, la propia compañía insiste en que la mejor solución era suspender la cotización del valor hasta que se esclarecieran los hechos. Cuarenta minutos después del comunicado de la compañía, el MAB lanza un avisto en el que comunica la suspensión de la cotización de la empresa.

CRUCE DE ACUSACIONES

¿Quién responde tras la suspensión de la compañía? En este punto todos escurren el bulto. El MAB apunta hacia la CNMV cuando afirma carecer de poder sancionador alguno y recuerda que la Comisión tiene el poder supervisor absoluto; mientras que desde el organismo presidido por Elvira Rodríguez insisten en que el MAB tiene tanto una labor supervisora como el poder para suspender a los valores.

Los mercados rebotan tras las caídas de la víspera y el ibex sube un 0,66 %Algo parecido ocurre con el papel que desempeñan el asesor registrado y la auditora: el primero, Renta 4, no entiende cómo PwC puede poner en duda ahora las cuentas que ella misma lleva auditando tres años; mientras que la firma de servicios profesionales insiste en que sus dudas surgen a raíz de que, por primera vez, audita unas cuentas semestrales del grupo.

La intención de Carbures de saltar al Mercado Continuo ha sido el motivo de que este año, por primera vez, PwC auditara las cuentas de la primera mitad del año, unos estados financieros consolidados que todavía no han sido comunicados al mercado, aunque el plazo para rendir cuentas con los inversores terminó el pasado 30 de septiembre.

Ese día, la empresa gaditana fue la última en publicar su informe semestral. Esperó hasta las 23:02 horas, a falta de sólo 58 minutos para que se cumpliera el plazo, y apenas publicó once páginas. Ni rastro de los estados financieros consolidados, que Carbures había asegurado que iba a presentar auditados, como muestra de seriedad ante su deseo de saltar al Mercado Continuo.

Una semana después, estas cuentas seguían sin estar. Una semana es lo que ha tardado en activarse toda la maquinaria para aclararse por qué la mayor empresa del Mercado Alternativo Bursátil, cuya capitalización llegó a superar este año los 700 millones de euros y ahora ha quedado congelada en los 405 millones, no había publicado todavía sus estados consolidados y se conformaba con once folios. Y la respuesta era la que más temida: el auditor tiene dudas.

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