Usuarios de placas solares barajan la posibilidad de desengancharse de la red

La propuesta de regulación del autoconsumo, todavía pendiente de aprobar por el Gobierno, introduce el llamado “peaje de respaldo”, una carga económica para que los que produzcan su propia energía y estén conectados a la red eléctrica contribuyan a los costes del sistema.

“Esta medida es un despropósito y no quiero ceder ante la injusticia” ha señalado a EFE, Ricard Jornet, dueño de una instalación fotovoltaica de 8 kw en su restaurante de Mataró, por lo que se propone no pagar hasta que una sentencia judicial le obligue.

Jornet quiso que su restaurante fuese sostenible y también demostrar que es posible y viable producir su propia energía, por lo que instaló las placas hace un año sin subvención.

La misma idea de sostenibilidad fue la que llevó a Esther Sánchez a instalar 19,7 kW de placas solares en Can Boada, el centro geriátrico que dirige: es una filosofía de vida, ha relatado a EFE, “si cuidas de personas, también tienes que preocuparte por su planeta”.

Para Sánchez, la vía de escape ante la reforma es intentar ser autosuficiente y está estudiando el coste de instalar unas baterías que acumulen la energía producida sobrante para poder ser “autónoma”.

Esta misma idea de “desconectarse de la red” para evitar pagar el peaje es la que baraja Jornet, por ello se plantea dividir su restaurante, que es premio al mejor proyecto solar europeo, en dos partes: uno con las placas fuera del sistema y otro conectado sin instalación fotovoltaica.

Ambos proyectos y sus cálculos iniciales se ven “truncados” con estas medidas, porque con la reforma cada kilovatio-hora pasará a costar 9 céntimos -hasta ahora lo autoproducido es gratis-, con lo que los períodos para amortizar la inversión se alargan.

Las dos instalaciones fotovoltaicas además de este peaje tendrán que instalar un doble contador (que supone otra inversión de mil o 2.000 euros), y en caso de no declarar la existencia de placas, para intentar evitar los pagos, podrán ser sancionados con multas de hasta 30 millones de euros.

Hasta ahora, la opción solar “era rentable” porque en los últimos cuatro años el precio de los paneles ha descendido en un 80 por cierto ha asegurado a EFE Ángel Hurtado, ingeniero industrial de Solarfam, empresa instaladora de energías renovables, pero si se aprueba el decreto, según sus cálculos se frenarán el 90 por ciento de las nuevos proyectos.

“Producir energía solar es lo mismo que si cultivas y consumes tus lechugas, pero en este caso al autoconsumir, dejas de comprar a las grandes eléctricas, quienes han promovido esta reforma para no ver disminuidas sus ventas” ha señalado Hurtado.

El peaje para Juan Antonio Cabrero, que tiene en el tejado de su casa una instalación fotovoltaica de 7 kW, es “un disparate” y en su caso, el autoconsumo deja de ser una opción “atractiva” para ser “inviable”, porque pagaría un 27 por ciento más que si estuviera conectado a la red.

Para Cabrero, las opciones para sus placas de energía solar son anularlas y dejar de usarlas, no declararlas y arriesgarse a las sanciones o pagar según el nuevo real decreto.

Además, Cabrero ha señalado que este decreto va en contra de toda la política de la Unión Europea y en contra de las recomendaciones de la Comisión Nacional del Energía, que el mes pasado pidió al Gobierno que elimine estos “cargos” porque son discriminatorios y desincentivan la eficiencia energética.

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