El certificado de eficiencia energética ya es obligatorio

El Gobierno aprobó el pasado 5 de abril el Real Decreto que  establecía la obligatoriedad de este certificado y, posteriormente,  el PP introdujo vía enmienda en el proyecto de Ley de reforma de la  rehabilitación –en trámite parlamentario en el Senado– un listado  de sanciones que van desde los 300 euros a los 600 euros en el caso  de las infracciones leves, de los 601 a los 1.000 euros en el de las  graves y de los 1.001 a los 6.000 euros para las muy graves.

Así, se entenderá por falta leve el no mencionar el certificado en  la oferta de la vivienda o incumplir la normativa relativa a su  renovación; será grave cuando no se presente el certificado ante la  comunidad autónoma para que quede registrado o cuando no se entregue  al comprador o al inquilino; y, finalmente, se considerará muy grave  no contar con el certificado o haber falseado información para  obtenerlo.

No obstante, la enmienda contempla también sanciones superiores a  los 6.000 euros “en los casos en que el beneficio que el infractor  haya obtenido por la comisión de la infracción fuese superior al  importe de las sanciones en cada caso señaladas”, en cuyo caso “la  sanción se impondrá por un importe equivalente al del beneficio así  obtenido”.

Este certificado, además de la calificación energética del  edificio, deberá incluir información objetiva sobre las  características energéticas de los edificios, y, en el caso de  edificios existentes, un documento de recomendaciones para la mejora  de los niveles óptimos o rentables de la eficiencia energética del  edificio o de una parte de éste, de forma que se pueda valorar y  comparar la eficiencia energética de los edificios.

Como herramienta para facilitar la obtención de estos  certificados, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la  Energía (IDEA) ha elaborado los programas informáticos CE3 y CE3X,  ambos publicados como documentos reconocidos a disposición de los  técnicos certificadores.

Además, el IDEA se ha encargado de llevar a cabo un plan de  formación para formar a los técnicos responsables de certificar  energéticamente los edificios y de aquellos otros encargados de su  control e inspección sobre las herramientas reconocidas CE3 y CE3X.

La norma forma parte de un paquete de medidas aprobadas a  comienzos de abril por el Gobierno relativas al apoyo a la vivienda y  a la rehabilitación, y tiene como objeto trasponer a la legislación  española la directiva comunitaria acerca del procedimiento básico  para la certificación de eficiencia energética de los edificios.

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