Nuevos retrasos siembran la preocupación en la cumbre de Durban

El nuevo retraso fue comunicado a la prensa por la Unión Europea (UE) que expresó su “preocupación” ya que obligará seguramente a algunos de los ministros de los países en desarrollo a abandonar Durban antes de concluir las negociaciones.

Los responsables sudafricanos no pudieron ser contactados por teléfono para confirmar la noticia.

La secretaria de Estado española de Cambio Climático en funciones, Teresa Ribera, será una de las responsables políticas que se verá obligada a dejar la cumbre.

Ribera calificó hoy de “preocupante” el que la presidencia sudafricana dilatara hasta el viernes el acceso a los textos de la negociación, lo que dificultó las conversaciones en momentos como anoche, cuando se vislumbraba una gran “oportunidad” de alcanzar un acuerdo.

Está previsto que el plenario en el que debe debatirse y aprobarse lo negociado hoy no empiece hasta que finalicen las consultas con los 50 países, lo que puede poner en peligro la cumbre.

Sin embargo, una fuente de la UE dijo que ellos se quedarían, porque “al final del día queremos un acuerdo”, aunque reconoció que en caso de faltar muchos ministros el resultado podría quedar aguado.

Aunque en Durban nadie habla de ello, en 2000 en la cumbre sobre el clima de La Haya fue suspendida por falta de tiempo y la reunión se reanudó unos meses después en Bonn.

La conferencia de Durban, que comenzó el 28 de noviembre y debía finalizar ayer viernes, tiene como objetivo lograr un segundo periodo de compromiso del Protocolo de Kioto, el único tratado vigente sobre recorte de gases de efecto invernadero, y sentar las bases para un futuro acuerdo global de carácter vinculante.

También debe poner en marcha el Fondo Verde para el Clima por el que los países desarrollados deben proporcionar a partir de 2020 100.000 millones de dólares anuales a lo países más desfavorecidos para adaptarse y combatir el cambio climático.

La UE, apoyada por 90 países africanos, los Estados insulares más amenazados del Pacífico y del Caribe y los países menos desarrollados, exige un acuerdo global jurídicamente “vinculante” de recorte de emisiones que entre en vigor de aquí a 2020, a cambio de sumarse en Durban a un segundo periodo de compromiso del Protocolo de Kioto, que expira en 2012.

Rusia, Canadá y Japón han anunciado que no firmarán un segundo Kioto, un acuerdo ratificado por 37 naciones industrializadas pero no por EEUU.

China y EEUU, los dos principales emisores de gases de efecto invernadero, han sido esquivos a la hora de apoyar un acuerdo jurídicamente vinculante sobre reducción de gases, una postura compartida por la India, que reivindica su derecho a desarrollar su economía.

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