La subida del barril pone en jaque la recuperación de los países ricos

En lo que va de mes, el precio del barril de brent, el crudo de referencia para dos tercios de las transacciones mundiales, se ha estabilizado por encima de los 90 dólares, un nivel de precios inédito en más de dos años. Solo que ahora coge con el pie cambiado a las economías desarrolladas, que apenas salen de la Gran Recesión. En un ejemplo de esta evolución a dos velocidades, hoy la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha vuelto a revisar al alza sus previsiones para el próximo año gracias al tirón de Asia y América, mientras en el conjunto de la OCDE, que agrupa a los países desarrollados, descenderá. Además, ha recomendado a la OPEP que aumente la producción para mantener los precios bajo control.

La Agencia de la Energía, que defiende los intereses de los países industrializados, aconseja a la organización de países productores que cambie de opinión y aproveche la reunión convocada este fin de semana en Quito para anticiparse al mercado y pacte un aumento de la producción. “Con la demanda subiendo con fuerza más de lo esperado y los precios del petróleo en su nivel más alto de los últimos dos años, la OPEP pasará a estar bajo presión para que aumente su producción desde principios de año”, explica. El cartel de exportadores, que produce el 40% del crudo mundial, se reúne para revisar su decisión de reducir en 4,2 millones de barriles diarios su producción, un acuerdo cerrado a finales de 2008 para parar la caída libre del precio.

La AIE considera que tiene margen para ello. Aunque la producción de crudo ha aumentado en 400.000 barriles diarios a 88,1 millones, el incremento protagonizado por la OPEP, apenas 45.000 más hasta los 29,2 millones, lo que supone un 11% frente a su cuota del 40%, es “marginal”. Frente a ello, destaca la subida de algunos de los países que no forman parte del cartel como Canadá y Kazajistán. Sin embargo, la organización de productores no está por la labor. El ministro de Petróleo de Arabia Saudí, Ali al-Naimi, consideró hace un mes que 90 dólares por barril era un precio “equilibrado” para importadores y exportadores. Y los representantes de Libia o Venezuela ya han advertido que no están dispuestos a elevar ese objetivo formal de producción hasta que el precio no llegue a 100 dólares. No en vano, los ingresos de la OPEP -750.000 millones de dólares este año, según estimación de EE UU-, también se acerca a los niveles récord de 2008.

Invierno precoz

La AIE calcula que la demanda de petróleo ha repuntado en el último tramo de 2010 por el “invierno precoz” que se está sufriendo en el hemisferio norte, lo que anima el consumo, y el empuje de China. En su caso, a las bajas temperaturas suma una “fuerte” subida de sus necesidades de petróleo, lo que va en la línea del resto de indicadores -inflación, burbuja inmobiliaria- que apuntan a un sobrecalentamiento de su economía.

Frente al tirón del gigante asiático, los países desarrollados van a su ritmo y afrontan sus propios riesgos. Hace una semana, el Banco Central Europeo (BCE) ya hizo una mención dentro de su ofensiva contra la crisis de deuda a la evolución del crudo que los analistas no pasaron por alto: “Los incrementos en los precios del petróleo y otras materias primas elevan el riesgo de que el crecimiento en 2011 sea más bajo”. El brent acababa de traspasar la barrera de los 90 dólares. “Un movimiento brusco del petróleo como este reduce la renta disponible de las familias, eleva los costes de producción y afecta a las expectativas de todo el mundo”, señala José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citigroup. El analista incluye en ese saco al propio Banco Central Europeo, “muy ambiguo sobre qué camino va a seguir en el futuro”.

Incrementos de la inflación

La subida del petróleo supone, de forma automática, incrementos en la inflación. Y eso puede llevar también al BCE a endurecer su política monetaria (subidas de tipos, abandono de las compras de deuda pública, menos facilidades financieras a la banca), como algunos consejeros del banco central piden ya. El efecto en el crecimiento también sería inmediato. En un reciente análisis, el organismo supervisor calculaba que un incremento del 10% en el precio medio del crudo restaba tres décimas al crecimiento del PIB en la eurozona en tres años. Y situaba a España entre los cinco países más vulnerables.

En poco más de año y medio, el crudo ha remontado de los 45 dólares a los 90 dólares por barril (casi 70 euros) de brent. La pendiente, afilada, es muy similar a la que llevó el crudo de los 70 dólares (2007) a los 140 dólares en julio de 2008, cumbre del mercado de futuros. Con la salvedad de que esta escalada se ha producido en paralelo a la Gran Recesión, con la economía de los países avanzados bajo cero.

La clave, en los emergentes

“La clave vuelve a estar en las economías emergentes”, señala MarianoMarzo, catedrático de Recursos Energéticos de la Universidad de Barcelona. Según las últimas cifras de la Agencia Internacional de la Energía, la demanda mundial rompió en el tercer trimestre su techo, con un consumo medio de más de 88 millones de barriles diarios. Y las economías emergentes, sobre todo en Asia y Latinoamérica, concentraron el 85% del incremento anual.

El incremento del precio del crudo enlas últimas semanas se ha sincronizado con el de otras materias primas.La cotización del oro, la plata y el cobre marcó récords esta misma semana. Y los precios de algunos alimentos básicos, como el trigo, el maíz o la soja, rondan los valores alcanzados en 2008. “Las materias primas se han convertido en una variable financiera más, pequeños cambios en las expectativas tienen una incidencia inmediata en los precios”, explica Pedro Antonio Merino, director del servicio de estudios de Repsol. Otras cosas son como en 2008: la reforma para limitar la volatilidad en los mercados de materias primas está en pañales. Y los países emergentes mantienen su política de subsidiar los combustibles.

Con este panorama, varios bancos de inversión dan por hecho que el crudo llegará a los 100 dólares el próximo año, y que ese será el nivel medio en 2012.

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